Francisco Ruz Vukasovic, director del Instituto de la Construcción y gerente general de RyV Ingenieros, plantea en El Mercurio de Valparaíso, una idea clave para el sector: la resiliencia sísmica no depende de una sola materialidad ni de una receta única, sino de una cadena técnica e institucional que combine normas exigentes, buena ingeniería, control de obra, aprendizaje permanente y actualización normativa.

A partir de la experiencia sísmica de Chile y de los recientes eventos registrados en la región, la reflexión pone en valor el avance que representa la publicación de la NCh433:2026, una actualización que recoge años de trabajo técnico y experiencia acumulada, incorporando criterios más acordes con el conocimiento actual y con la realidad sísmica del país.

Avanzar hacia edificaciones y ciudades más resilientes exige mirar con mayor precisión el comportamiento del suelo, fortalecer la aplicación técnica y abrir espacio a nuevas tipologías estructurales y soluciones constructivas, sin renunciar a la seguridad.

También hay una invitación de fondo: que la experiencia chilena pueda aportar a América Latina no como una fórmula única, sino como ejemplo de una cultura técnica construida desde la evidencia, la colaboración y la mejora continua.

Lee la columna completa aquí: http://bit.ly/4flHsHD